Por Luis Casas, Corresponsal de Salud y Bienestar
En un mundo donde el alivio rápido del dolor se ha convertido en un pilar de la vida cotidiana, el acetaminofén —conocido comúnmente como paracetamol o Tylenol— se presenta como un aliado accesible en farmacias y botiquines hogareños. Sin embargo, detrás de su aparente inocuidad, se esconde un riesgo significativo que ha sido destacado por figuras prominentes en el ámbito de la salud natural. Frank Suárez, autor del best-seller "El Poder del Metabolismo" y defensor de enfoques holísticos para la salud, junto con el Dr. Eric Berg, un quiropráctico especializado en nutrición y promotor de la dieta cetogénica, han elevado sus voces para alertar sobre los efectos adversos de este medicamento de uso común. A través de sus charlas, videos y publicaciones, ambos expertos coinciden en que el acetaminofén no es tan benigno como se cree, y urgen a la población a reconsiderar su consumo habitual. Este artículo explora en profundidad sus advertencias, basadas en sus enseñanzas y recomendaciones, para ofrecer una visión equilibrada y fundamentada sobre un tema que afecta a millones.
La Perspectiva de Frank Suárez y la Salud Metabólica
Frank Suárez, un educador en salud reconocido por su enfoque en el metabolismo y la desintoxicación natural, ha dedicado gran parte de su carrera a desmitificar medicamentos de uso masivo. En sus videos educativos y conferencias, Suárez califica al acetaminofén como "uno de los medicamentos más peligrosos del mundo", no por su efectividad inmediata, sino por los riesgos acumulativos que impone al organismo. Según Suárez, el daño hepático grave es el principal flagelo asociado a este analgésico. "Es altamente tóxico para el hígado, pudiendo causar fallo hepático agudo, insuficiencia hepática e incluso la muerte en casos de sobredosis", enfatiza en sus charlas. Él subraya que el hígado, responsable de procesar esta sustancia, se sobrecarga fácilmente, convirtiéndolo en uno de los principales causantes de daño hepático a nivel global.
No se detiene allí: Suárez también advierte sobre el daño renal derivado del uso prolongado. "El uso prolongado puede afectar los riñones, llevando a insuficiencia renal o problemas crónicos", explica, destacando cómo la exposición continua erosiona la función de estos órganos vitales. Otro aspecto clave en sus enseñanzas es el agotamiento de glutatión, un antioxidante natural esencial para la desintoxicación hepática. "El acetaminofén agota los niveles de glutatión en el hígado", detalla Suárez. "Si no hay suficiente glutatión, el hígado no puede procesar el tóxico, lo que acelera el daño y puede llevar a envenenamiento".
Las interacciones peligrosas amplifican estos riesgos, según el experto. Suárez menciona específicamente que la toxicidad del acetaminofén aumenta con el consumo de alcohol, ya que ambos compiten por el glutatión, multiplicando el riesgo de fallo hepático. Además, resalta la sobredosis accidental como un problema común y evitable. "Es fácil excederse porque está en muchos medicamentos combinados, como analgésicos para resfriados", advierte, lo que lo convierte en un peligro latente en productos cotidianos.
En el plano más amplio, Suárez conecta estos efectos con el metabolismo general. "Según sus enseñanzas, el uso crónico afecta el metabolismo, contribuyendo a fatiga, inflamación y problemas hormonales, ya que sobrecarga el sistema de desintoxicación del cuerpo", afirma. Esta visión integral refleja su filosofía: el cuerpo no es un conjunto de síntomas aislados, sino un sistema interconectado que sufre cuando se abusa de sustancias químicas.
Frente a estos peligros, Suárez no solo critica, sino que propone soluciones prácticas alineadas con su enfoque holístico. Él enfatiza en evitar el acetaminofén siempre que sea posible y optar por enfoques naturales para manejar el dolor y la fiebre. "Recomienda no consumirlo y verificar que no esté en otros medicamentos", dice, instando a leer etiquetas con detenimiento. En su lugar, sugiere identificar la causa raíz del dolor, como la inflamación metabólica, en vez de tratar solo los síntomas.
Para la desintoxicación, Suárez aboga por suplementos específicos. "Sugiere usar N-acetilcisteína (NAC), un precursor del glutatión, para ayudar al hígado a recuperarse si se ha expuesto al acetaminofén", explica. También menciona la silimarina, derivada del cardo mariano, como un protector hepático efectivo. Como alternativas naturales para el dolor, propone hierbas como la corteza de sauce —una fuente natural de salicilato, similar a la aspirina pero menos agresiva—, la cúrcuma con su curcumina para reducir la inflamación, la boswellia o el jengibre. "Estos ayudan sin dañar el hígado", asegura.
Finalmente, Suárez integra estas recomendaciones en su método descrito en "El Poder del Metabolismo": una dieta baja en carbohidratos refinados, hidratación adecuada, ejercicio regular y suplementos como magnesio o vitaminas B para fortalecer el hígado y los riñones. De esta manera, previene la necesidad misma de analgésicos, promoviendo un estilo de vida que fortalece el cuerpo desde adentro.
El Enfoque en la Nutrición y la Prevención según Dr. Eric Berg
El Dr. Eric Berg, un quiropráctico con millones de seguidores en plataformas digitales gracias a sus consejos sobre nutrición y dietas bajas en carbohidratos, comparte preocupaciones similares, pero las enmarca en un contexto de salud integral y prevención. En sus videos, Berg describe la toxicidad hepática del acetaminofén como un proceso bioquímico devastador. "El acetaminofén agota el glutatión en el hígado, lo que lleva a la acumulación de NAPQI (un metabolito tóxico), causando daño hepático grave, como hepatitis, cirrosis o incluso envenenamiento agudo en sobredosis", detalla. Él lo posiciona como una de las causas principales de fallo hepático, especialmente cuando se combina con alcohol u otras sustancias tóxicas para el hígado.
Berg extiende sus advertencias al daño renal, donde "dosis altas provocan estrés oxidativo e inflamación en los riñones, elevando la creatinina, reduciendo la tasa de filtración glomerular (GFR) y aumentando la presión arterial, lo que puede llevar a insuficiencia renal". Los riesgos gastrointestinales no pasan desapercibidos: "Aumenta el riesgo de úlceras pépticas (hasta un 24%) y sangrado en el tracto gastrointestinal inferior (hasta un 36%)", posiblemente debido a inflamación crónica, estrés oxidativo o disrupción del microbioma intestinal.
En el ámbito cardiovascular, Berg alerta que "el uso regular eleva la presión arterial (3-5 mmHg) y puede contribuir a insuficiencia cardíaca o fibrilación auricular debido al estrés oxidativo e inflamación crónica". Además, menciona otros efectos adversos, como interferencias en la salud general —por ejemplo, en contextos de dieta cetogénica, aunque no lo considera un disruptor principal— y discusiones sobre posibles enlaces con autismo en embarazos. Sin embargo, enfatiza la precaución sin afirmar causalidad directa, manteniendo un tono equilibrado.
Para contrarrestar estos riesgos, Berg promueve enfoques preventivos y naturales, insistiendo en evitar el acetaminofén cuando sea posible y tratar las causas subyacentes del dolor, como la inflamación o problemas metabólicos, en lugar de los síntomas. En caso de sobredosis o envenenamiento, recomienda como antídoto inmediato la N-acetilcisteína (NAC), que repone el glutatión y protege el hígado, junto con glutamina para apoyar la desintoxicación. "Busca atención médica urgente, ya que el daño hepático puede ser reversible si se actúa rápido", advierte.
Para el uso general y la prevención, Berg aconseja "usar la dosis más baja posible por el menor tiempo necesario". Evitar combinarlo con alcohol, otros medicamentos hepatotóxicos o NSAIDs como el ibuprofeno, ya que agravan los efectos, y mantener una buena hidratación para proteger los riñones. Como alternativas naturales para el dolor, explora opciones más seguras como la curcumina de la cúrcuma para antiinflamación, omega-3 o hierbas como el jengibre. "Berg sugiere mejorar la dieta (baja en azúcares, cetogénica) para reducir la inflamación crónica y la necesidad de analgésicos", concluye en sus recomendaciones.
Consenso en la Precaución para una Salud Más Consciente
Tanto Frank Suárez como el Dr. Eric Berg coinciden en la urgencia de replantear el uso del acetaminofén, priorizando la educación y las alternativas naturales sobre la dependencia farmacéutica. Sus mensajes, difundidos a través de canales accesibles como YouTube y redes sociales, invitan a una reflexión colectiva: ¿estamos sacrificando nuestra salud a largo plazo por un alivio temporal? Expertos como ellos recuerdan que la verdadera sanación radica en entender y nutrir el cuerpo, no en enmascarar sus señales. Siempre, consulten con profesionales médicos antes de implementar cambios, ya que cada individuo es único. En un panorama donde la información es poder, estas advertencias podrían salvar vidas.
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