La cura está prohibida ¿Que tan cierto es?

Tres décadas después de la advertencia del Nobel Richard J. Roberts, el mundo sigue atrapado en un sistema sanitario que recompensa la enfermedad más que la curación. ¿Puede la medicina liberarse del mercado?


Por Luis Casas | Ciencia y Sociedad | Octubre de 2025

En 1993, el doctor Richard J. Roberts, laureado con el Premio Nobel de Medicina, pronunció una frase que aún incomoda a los gigantes del sector:

“He comprobado cómo, en algunos casos, investigadores financiados por fondos privados descubrieron medicinas muy eficaces que hubieran acabado con una enfermedad, pero eso no era rentable.”

Treinta y dos años después, su advertencia resuena con una claridad inquietante. En un mundo donde la salud se mide en dividendos y las enfermedades crónicas sostienen imperios económicos, la denuncia de Roberts parece más profética que nunca: la medicina moderna ha aprendido a mantener enfermos a los pacientes, no necesariamente a curarlos.


💊 El negocio de la enfermedad

En 2025, la industria farmacéutica global mueve más de 1,5 billones de dólares anuales, según Statista, con la mayor parte de sus beneficios procedentes de tratamientos para enfermedades crónicas como la diabetes, la hipertensión o el cáncer.
Pero mientras las terapias paliativas inundan el mercado, las curas definitivas siguen siendo escasas.

“El modelo de negocio de las farmacéuticas se basa en la recurrencia: un paciente curado es un cliente perdido”, resume Marcia Angell, exeditora de The New England Journal of Medicine y autora del libro The Truth About the Drug Companies.

Angell denuncia que las compañías gastan más en marketing que en investigación: solo en Estados Unidos, 60.000 millones de dólares anuales se destinan a publicidad médica. En contraste, el desarrollo de curas transformadoras avanza lentamente o se detiene ante la falta de incentivos financieros.


💉 La diabetes

Con más de 460 millones de afectados en el mundo, la diabetes tipo 2 es una de las joyas del mercado farmacéutico. Las terapias actuales permiten controlar la enfermedad, pero no eliminar su causa.

Investigaciones sobre regeneración de células beta pancreáticas han mostrado resultados prometedores, pero su desarrollo comercial avanza con lentitud.

“Una cura para la diabetes podría colapsar un mercado de miles de millones de dólares”, explica el endocrinólogo David Nathan, de la Universidad de Harvard.

El panorama europeo refuerza esta tendencia: según la OMS, el 70% del gasto farmacéutico en países como Alemania o Francia se destina a fármacos para enfermedades crónicas. Sin incentivos claros, las curas se vuelven una quimera.


🧾 El caso de la hepatitis C

En 2013, el lanzamiento de sofosbuvir —un medicamento que cura la hepatitis C en más del 90% de los casos— demostró que las curas son posibles. Pero también evidenció la otra cara del sistema: su precio inicial, 84.000 dólares por tratamiento, dejó fuera a millones de pacientes.

“Las farmacéuticas no están interesadas en eliminar la necesidad de sus productos más rentables”, advierte Sophie Laurent, investigadora de políticas de salud en Oxford.
“El caso del sofosbuvir muestra que incluso cuando hay cura, el acceso se convierte en el nuevo muro.”


🧠 Médicos formados para tratar, no para prevenir

El problema, sin embargo, no se limita a las empresas. Según la Asociación Médica Estadounidense, menos del 5% del currículo en las escuelas de medicina se dedica a prevención y promoción de la salud.

“Los médicos están entrenados para manejar síntomas, no para curar en el sentido más amplio”, afirma Nathan.

Esta brecha educativa perpetúa un sistema que depende de la prescripción constante, más que de la búsqueda del bienestar integral.


🌐 Desconfianza y resistencia en la era digital

En redes sociales como X (antes Twitter), términos como “industria farmacéutica” o “curas prohibidas” generan miles de interacciones diarias. Entre teorías conspirativas y críticas legítimas, se dibuja una tendencia clara: la confianza pública en las farmacéuticas está en mínimos históricos.

Muchos pacientes comparten historias de tratamientos costosos que no solucionan sus dolencias, mientras movimientos de salud integrativa y nutrición preventiva ganan adeptos, aunque a menudo se enfrenten a la desinformación y la falta de regulación.


⚖️ Ética bajo presión

Las denuncias sobre la manipulación de datos clínicos y las decisiones comerciales que frenan terapias curativas son cada vez más frecuentes.
En 2023, The Wall Street Journal reveló que una gran farmacéutica estadounidense había retrasado la publicación de resultados positivos sobre un tratamiento curativo para una forma rara de leucemia, alegando “falta de viabilidad comercial”.

La Federación Internacional de Fabricantes Farmacéuticos (IFPMA) defendió entonces al sector:

“Desarrollar un medicamento cuesta, en promedio, 2.600 millones de dólares. Sin beneficios, no habría innovación.”

Pero críticos responden que gran parte de esas ganancias se destinan a dividendos para accionistas, no a investigación de riesgo.


🔍 El conocimiento como antídoto

Más que una acusación, la advertencia de Richard Roberts fue una invitación a la conciencia colectiva. En una entrevista de 2017, el Nobel insistía:

“La salud no debería ser un lujo, sino un derecho humano fundamental.”

Tres décadas después, su mensaje sigue vigente. En un sistema dominado por la lógica del beneficio, la educación, la transparencia y la participación ciudadana emergen como las mejores herramientas para recuperar el control sobre la salud.


✒️ Una industria en el espejo

El dilema de la industria farmacéutica no es solo económico, sino moral. Mientras las enfermedades sigan siendo más rentables que las curas, la medicina corre el riesgo de perder su propósito original: sanar.
Roberts lo advirtió con claridad: la verdadera revolución médica no será tecnológica, sino ética.


Fuentes:

  • Discurso de Richard J. Roberts, ceremonia del Nobel de Medicina, 1993.
  • Statista: “Global Pharmaceutical Industry Revenue”, 2025.
  • Entrevista con Marcia Angell, The New York Review of Books, 2024.
  • OMS: Pharmaceutical Spending in Europe, 2024.
  • The Wall Street Journal: “Delayed Leukemia Treatment Sparks Outrage”, 2023.
  • Análisis de publicaciones en X sobre “industria farmacéutica” y “curas prohibidas”, octubre 2025.

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