Come Solo Cuando Tengas Hambre Según Expertos en Metabolismo y Nutrición
Por Luis Casas, corresponsal de salud
Si estas saturado de dietas "milagrosas", suplementos caros y aplicaciones de conteo calórico, un consejo ancestral emerge como la recomendación más poderosa para la pérdida de peso sostenida: come solo cuando tengas hambre. O, dicho de otra forma: no comas hasta que realmente sientas hambre.
Esta es la mejor recomendación para la pérdida de peso de todo el año. Y algunos de ustedes podrían decir que es demasiado simple. Así que te lo voy a explicar de varias maneras, y luego te diré por qué es tan importante", declara el doctor Mark Hyman, médico funcional y autor de best-sellers sobre nutrición, en una entrevista exclusiva realizada en su consultorio de Lenox, Massachusetts. Hyman, quien ha asesorado a figuras públicas y ha colaborado con instituciones como la Clínica Cleveland, insiste en que esta práctica no solo es accesible, sino científicamente sólida.El Problema del Comer Emocional¿Te has dado cuenta de cuántas personas comen no porque tengan hambre, sino porque están tristes, cansadas, estresadas o simplemente aburridas? "Mucha gente come por razones emocionales, y eso los mete en problemas porque no están escuchando lo que su cuerpo les dice", explica Hyman. Este patrón, conocido como comer emocional, se ha convertido en una epidemia silenciosa en sociedades donde la comida ultraprocesada está disponible las 24 horas."Sí, hay placer en comer, pero hay aún más placer en esperar hasta que realmente tengas hambre y luego satisfacerla con una comida nutritiva, en lugar de comer sin necesidad", añade el experto. Este enfoque no solo reduce la ingesta calórica innecesaria, sino que restaura la conexión natural entre el cuerpo y la mente.Además, muchas personas siguen comiendo incluso cuando ya están llenas. "Hemos entrenado a nuestros cuerpos a asociar la comida con alivio del estrés, felicidad o recompensa, hasta el punto de estar constantemente hinchados", detalla Hyman. Este hábito explica por qué tanta gente recurre a pastillas para la hinchazón o antiácidos: "¡simplemente no queda espacio en el sistema digestivo!".El Impacto en el Sistema Digestivo y los Órganos InternosPiensa en lo que esto le hace a tus microbios intestinales: los abrumas. "Tienen que trabajar el doble", advierte Hyman. Lo mismo ocurre con tu hígado, páncreas, vesícula biliar y estómago: todos están trabajando horas extras innecesarias. Este sobrecargo constante no solo genera inflamación crónica, sino que altera el microbioma intestinal, clave para la inmunidad, el estado de ánimo y el metabolismo.El gran problema de comer cuando no tienes hambre es que estás elevando constantemente tus niveles de insulina. "La insulina es la hormona que almacena grasa y elimina el azúcar de la sangre. Si la estimulas demasiado a menudo, tu cuerpo desarrolla resistencia a la insulina, una condición que afecta al 80% (o más) de la población y que rara vez se diagnostica", explica el doctor Jason Fung, nefrólogo canadiense y pionero en el estudio del ayuno intermitente, citado por Hyman en su análisis.La resistencia a la insulina no solo promueve el aumento de peso, sino que también genera más hambre, porque los picos de insulina provocan caídas en el azúcar en sangre. "El exceso de calorías se convierte en grasa abdominal y grasa visceral —esa que rodea tus órganos—, lo que conduce a diabetes, presión arterial alta y otras enfermedades metabólicas", detalla Fung en sus investigaciones publicadas en revistas como The British Medical Journal.Los Beneficios del Ayuno NaturalComer solo cuando tienes hambre te permite aprovechar el ayuno natural. "Durante el ayuno, tu cuerpo quema su propia grasa como combustible. Literalmente, estás 'comiendo' tu grasa mientras no comes", enfatiza Hyman. Además, se activan beneficios adicionales: crecen nuevas células cerebrales, mejora tu estado de ánimo, aumenta tu función cognitiva y disminuye la inflamación.Este proceso, conocido como autofagia, ha sido galardonado con el Premio Nobel de Medicina en 2016 y se activa precisamente durante periodos sin ingesta alimentaria. "También desarrollas autocontrol y fuerza de voluntad, que funcionan como un músculo: se fortalecen con la práctica. Evitar la comida hasta sentir hambre es una forma poderosa de entrenar esa habilidad", añade Hyman.La Industria Alimentaria y el "Punto de Felicidad"Ahora, contrasta esto con lo que hacen las empresas de alimentos. "Han invertido miles de millones en crear el 'punto de felicidad': la combinación perfecta de azúcar, sal, grasa y textura que produce una descarga máxima de dopamina en el cerebro", revela Hyman. Incluso usan sabores artificiales y almidones modificados (como la maltodextrina) solo para mejorar la sensación en la boca y engañar tu mente.Documentos internos de la industria, filtrados en investigaciones periodísticas como las publicadas por The Guardian, confirman que estas formulaciones están diseñadas para anular las señales naturales de saciedad. "Por eso creé una aplicación que te permite escanear alimentos y detectar rápidamente los tres ingredientes que están en el 90% de la comida chatarra: azúcar, almidones refinados y aceites de semillas", explica Hyman sobre su herramienta digital. "Y hay algo que casi nunca está en esa comida: proteína de calidad".La proteína es lo más saciante que puedes consumir. "Sin ella, nunca te sentirás satisfecho, y seguirás comiendo sin parar", detalla. Lo mismo ocurre con los nutrientes: "si una comida carece de vitaminas, minerales y proteínas, tu cuerpo seguirá buscando alimento, aunque ya hayas ingerido calorías vacías".Mitos Alimentarios DesmontadosFrases como "todo con moderación" o "no hay alimentos malos" son engañosas. "Sí hay alimentos que son perjudiciales, especialmente cuando interfieren con tus señales de hambre y saciedad", sentencia Hyman. Estudios de la Universidad de Harvard, publicados en The Lancet, respaldan esta afirmación al demostrar que los alimentos ultraprocesados aumentan en un 32% el riesgo de obesidad, independientemente de la cantidad consumida.El hambre real no es aburrimiento, ansiedad o tristeza. "Es una sensación física: vacío en el estómago, tal vez un leve mareo o molestias", aclara Hyman. "No te recomiendo esperar hasta estar irritable o con hipoglucemia, pero sí hasta sentir esa señal clara de hambre. Y cuando comas, detente al sentirte satisfecho, no hasta estar lleno".De Tres Comidas a Dos o Una"Mucha gente se beneficia simplemente al eliminar los refrigerios y hacer solo dos comidas al día —o incluso una, dependiendo de la actividad y la estación del año", comparte Hyman. Él mismo practica lo que predica: "Yo mismo, en invierno, a menudo como una sola comida al día, y en este momento (2:00 p.m.) aún no he comido porque no tengo hambre".Implementar el CambioLos expertos recomiendan una serie de estrategias prácticas:
- Mantente ocupado durante el día: La distracción productiva reduce el comer por aburrimiento.
- Diseña un entorno que te apoye y reduzca las tentaciones: Elimina snacks visibles y organiza tu cocina para priorizar alimentos reales.
- Recuerda que, al no comer, estás quemando grasa: "¡tu cuerpo ya tiene combustible!", enfatiza Hyman.
- Cambia tu razón para comer: no por aburrimiento, estrés o costumbre, sino por necesidad real.
Fuentes:
- Entrevistas exclusivas con Dr. Mark Hyman y Dr. Jason Fung
- Estudios de Harvard Medical School, The Lancet, The British Medical Journal
- Documentos internos de la industria alimentaria.
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