Descubren cómo revertir la diabetes tipo 2 desde las células y el intestino: un doble avance que podría transformar la medicina metabólica
Dos investigaciones pioneras —una en Suecia y otra internacional— revelan cómo restaurar las células productoras de insulina y controlar moléculas intestinales que alteran el azúcar en sangre. Los resultados apuntan hacia terapias que podrían revertir la diabetes tipo 2 y sus complicaciones hepáticas.
Por Luis Casas / Investigación periodistica
Argentina — 15 de octubre de 2025
En un avance que podría cambiar el curso de la medicina metabólica, investigadores de la Universidad de Lund (Suecia) han descubierto que bloquear la proteína VDAC1 en las células productoras de insulina restaura su función normal, mientras otro equipo internacional desarrolla una “trampa intestinal” biodegradable capaz de neutralizar moléculas microbianas que elevan el azúcar en sangre.
Ambos hallazgos, publicados recientemente en revistas especializadas, ofrecen un enfoque dual y revolucionario para abordar las causas profundas de la diabetes tipo 2, una enfermedad que afecta a más de 500 millones de personas en el mundo.
“Estamos pasando de controlar los síntomas a corregir los mecanismos biológicos que los originan”, explicaron los investigadores suecos. “Este podría ser el inicio de una nueva era terapéutica”.
El bloqueo de VDAC1: restaurar la fábrica natural de insulina
El estudio sueco se centra en la proteína VDAC1, un canal clave que regula el flujo de energía (ATP) dentro de las células. En personas con diabetes tipo 2, los niveles elevados de glucosa provocan una sobreexpresión de VDAC1, que migra hacia la superficie celular y causa fugas energéticas, estrés oxidativo y muerte de las células beta pancreáticas, responsables de producir insulina.
Los científicos demostraron que inhibir esta proteína —tanto en células humanas como en modelos animales— revierte el daño y normaliza la secreción de insulina.
Incluso fármacos comunes como la metformina podrían proteger las células beta al actuar indirectamente sobre VDAC1.
“Este descubrimiento representa un potencial terapéutico enorme, especialmente en personas recién diagnosticadas o prediabéticas”, señalaron los autores.
“No solo podríamos tratar la enfermedad, sino prevenirla antes de que se establezca”.
Microbioma: controlar la glucosa desde el intestino
Mientras tanto, otro frente de investigación apunta al microbioma intestinal —las bacterias que habitan en nuestro sistema digestivo— como pieza clave del metabolismo.
Ciertas bacterias producen moléculas que elevan la glucosa y fomentan la resistencia a la insulina.
Para contrarrestar este proceso, los científicos crearon una “trampa de sustrato intestinal”, un polímero biodegradable que captura esas moléculas antes de que lleguen al torrente sanguíneo.
En estudios con ratones obesos, esta tecnología mejoró el control del azúcar, redujo la inflamación hepática y aumentó la sensibilidad a la insulina, sin necesidad de dietas restrictivas ni pérdida de peso.
“Modular las interacciones bacterianas podría convertirse en una estrategia clave para tratar enfermedades metabólicas como la diabetes tipo 2 o el hígado graso”, concluye el estudio.
Diabetes y hígado graso: un vínculo más allá del peso
Los avances también iluminan una conexión poco conocida: la relación entre la diabetes tipo 2 y el hígado graso no alcohólico (NAFLD).
Lejos de ser exclusivo de personas con obesidad, el hígado graso también afecta a individuos delgados, impulsado por factores como resistencia a la insulina, genética (mutaciones en TM6SF2) o alteraciones del microbioma intestinal.
Estos pacientes, conocidos como “delgados metabólicamente enfermos”, presentan niveles anormales de ácidos biliares y la hormona FGF19, que aumentan el gasto energético pero no protegen al hígado del daño.
Paradójicamente, su pronóstico puede ser más grave que el de los pacientes con obesidad.
Terapias complementarias: la limpieza hepática de Frank Suárez
En paralelo a los avances clínicos, crecen las opciones complementarias de apoyo hepático.
El experto en metabolismo Frank Suárez, promueve una limpieza hepática natural basada en aceite de oliva extra virgen, jugo fresco de toronja y sales de magnesio (sulfato de magnesio).
El protocolo, inspirado en la doctora Hulda Clark, busca estimular la eliminación de grasa y toxinas del hígado y mejorar el metabolismo energético.
Aunque los especialistas subrayan que no sustituye un tratamiento médico, muchos usuarios reportan mayor vitalidad y digestión más ligera.
Estas prácticas podrían complementar terapias metabólicas enfocadas en la restauración celular y microbiana.
Como reparar en lugar de controlar
La combinación de enfoques —celular, microbiano y complementario— sugiere un cambio profundo en la medicina metabólica:
de controlar los síntomas a reparar las causas biológicas de la enfermedad.
Mientras los ensayos clínicos humanos avanzan, los científicos mantienen la cautela, pero también el optimismo.
Si estos resultados se confirman, podríamos estar ante el primer paso real hacia la reversión de la diabetes tipo 2, una condición que durante décadas se consideró irreversible.
“El futuro del tratamiento ya no reside solo en el páncreas”, concluyen los expertos,
“sino en el diálogo constante entre nuestras células, nuestro hígado y los microbios que nos habitan”.
📰 Fuentes: Universidad de Lund, NaturalSlim, publicaciones científicas sobre VDAC1 y microbioma intestinal (2025).
📍 Créditos: Redacción Luis Casas / Vida Sana.
📅 Edición: Octubre de 2025.
0 Comentarios
¿Cómo mejoras tu vida cada día? ¡Cuéntanos tu truco favorito o pregúntanos lo que quieras!