La vacuna M72/AS01E logró una eficacia del 50% contra la tuberculosis pulmonar en el ensayo de fase 2b más importante de los últimos 40 años, y ya comenzó su fase 3 con 20.000 participantes en siete países
Por el equipo editorial de MasterNews | 10 de julio de 2026
Cada año, la tuberculosis mata a más personas que cualquier otra enfermedad infecciosa del planeta. Más que el VIH/SIDA. Más que la malaria. Más que todas las variantes del COVID-19 combinadas. Según los datos más recientes de la Organización Mundial de la Salud (OMS), en 2024 murieron 1,25 millones de personas por tuberculosis (TB), y 10,8 millones desarrollaron la forma activa de la enfermedad. Una cuarta parte de la población mundial —aproximadamente 2.000 millones de personas— convive con la bacteria Mycobacterium tuberculosis en forma latente, esperando en silencio.
Y sin embargo, desde 1921, cuando Albert Calmette y Camille Guérin desarrollaron la vacuna BCG, ninguna nueva vacuna contra la TB había logrado pasar de las fases iniciales de desarrollo clínico. Más de un siglo sin una sola novedad real. Hasta ahora.
El 24 de octubre de 2019, un equipo de investigadores liderado por el doctor Daniel Tait, del Centro de Investigación Clínica de Sudáfrica, publicó en The New England Journal of Medicine los resultados del ensayo clínico de fase 2b de la vacuna M72/AS01E. Los datos mostraron una eficacia del 54% en su análisis preliminar y del 50% en el análisis final, con protección sostenida durante tres años de seguimiento. Fue la primera vez en décadas que una vacuna candidata contra la TB demostraba eficacia significativa en adultos. El 19 de marzo de 2024, el ensayo de fase 3 —con 20.080 participantes en siete países— comenzó a reclutar. La humanidad tiene, por primera vez en 103 años, una oportunidad real de cambiar el curso de una de sus enfermedades más antiguas.
El contexto: una enfermedad que se niega a desaparecer
Para dimensionar lo que significa este avance, hay que comprender primero la magnitud del problema que enfrenta. La tuberculosis es causada por la bacteria Mycobacterium tuberculosis, un patógeno que se transmite por vía aérea cuando una persona infectada tose, estornuda o habla. La bacteria entra en los pulmones, donde el sistema inmunológico intenta contenerla formando estructuras llamadas granulomas. En la mayoría de los casos, el cuerpo logra mantener la infección en estado latente: la persona no tiene síntomas, no es contagiosa y puede vivir así durante décadas.
Pero entre el 5% y el 10% de las personas infectadas desarrollarán la enfermedad activa a lo largo de su vida, especialmente si su sistema inmunológico se debilita. Las personas que viven con VIH tienen entre 15 y 22 veces más probabilidades de desarrollar TB activa. En 2024, la TB fue la causa principal de muerte entre las personas con VIH/SIDA en el mundo, responsable de aproximadamente 161.000 muertes en ese grupo.
El tratamiento estándar para la TB activa requiere una combinación de cuatro antibióticos —isoniazida, rifampicina, pirazinamida y etambutol— durante un mínimo de seis meses. Es uno de los regímenes más largos y complejos de toda la medicina moderna. La tasa de curación cuando el tratamiento se completa es del 85%, pero la adherencia es un problema enorme: los efectos secundarios incluyen náuseas, ictericia, neuropatía periférica y, en casos raros, daño hepático grave. En países con sistemas de salud frágiles, hasta el 20% de los pacientes abandonan el tratamiento antes de completarlo, lo que contribuye al desarrollo de resistencia antibiótica.
"La tuberculosis no es una enfermedad del pasado", advierte el doctor Gavin Churchyard, director ejecutivo del Centro de Investigación Clínica de Sudáfrica (CTRC) y coinvestigador principal del ensayo de fase 3. "Es una crisis presente que afecta desproporcionadamente a los países de ingresos bajos y medios. La pobreza, la hacinamiento y la desnutrición son sus mejores aliados."
El panorama es aún más preocupante si se considera la TB multirresistente (TB-MDR), que no responde a los dos antibióticos más potentes del régimen estándar. Según la OMS, en 2024 se estimaron 400.000 nuevos casos de TB-MDR en el mundo, y su tratamiento requiere hasta 20 meses de terapia con fármacos más tóxicos, más caros y menos efectivos. La tasa de curación para TB-MDR raramente supera el 60%.
La vacuna BCG: un centenario con limitaciones
Toda discusión sobre nuevas vacunas contra la TB comienza con la BCG (Bacilo de Calmette-Guérin), desarrollada en 1921 a partir de una cepa atenuada de Mycobacterium bovis. Es la vacuna más utilizada del mundo: más de 4.000 millones de dosis han sido administradas en más de 150 países. Es segura, barata de producir y protege eficazmente contra las formas graves de TB infantil, como la meningitis tuberculosa y la TB miliar, con una eficacia del 70-80%.
Pero la BCG tiene una limitación fundamental que la convierte en una herramienta insuficiente para controlar la epidemia global: su eficacia contra la TB pulmonar en adultos es extremadamente variable. Los estudios muestran resultados que oscilan entre el 0% y el 80% según la región geográfica, y en promedio ronda apenas el 20% en la población adulta. Además, la protección de la BCG disminuye significativamente después de la adolescencia, dejando a los adultos —que representan la mayoría de los casos y muertes por TB— prácticamente desprotegidos.
"La BCG fue un logro extraordinario para su época", explica el doctor Willem Hanekom, director del Centro de Vacunología Global del Instituto de Investigación Médica Gates (Gates MRI). "Pero necesitamos una vacuna que funcione en adultos, especialmente en personas que ya están infectadas con M. tuberculosis, que es donde se concentra la mayor carga de enfermedad."
Esta es precisamente la razón por la que el campo de las vacunas contra la TB permaneció estancado durante más de un siglo. Desarrollar una vacuna eficaz contra un patógeno que vive dentro de las células del sistema inmunológico, que evadió exitosamente la defensa del huésped durante millones de años de coevolución, resultó ser uno de los desafíos más difíciles de la inmunología moderna.
Qué descubrieron los investigadores
La vacuna M72/AS01E es una vacuna de subunidades proteicas, un enfoque que utiliza fragmentos específicos de la bacteria para estimular la respuesta inmune sin introducir el patógeno completo en el organismo. Concretamente, contiene la proteína de fusión M72, derivada de dos antígenos de M. tuberculosis —Mtb32A y Mtb39A— combinada con el adyuvante AS01E, el mismo sistema inmunológico potenciador que GSK utilizó en la vacuna Shingrix contra el herpes zóster.
El mecanismo de acción se centra en activar la inmunidad mediada por células T, particularmente los linfocitos T CD4+ productores de interferón-gamma, que son los encargados naturales del cuerpo de controlar la infección por TB. También genera una respuesta de anticuerpos, aunque el papel exacto de estos en la protección sigue siendo objeto de investigación.
El ensayo clínico de fase 2b, registrado como NCT01755598, fue un estudio aleatorizado, doble ciego, controlado con placebo, multicéntrico, patrocinado por GlaxoSmithKline y Aeras (una organización sin fines de lucro ahora integrada en el Gates MRI). Se realizó en tres países de alta carga de TB en Áfricaustral: Sudáfrica (2.873 participantes), Kenia (538) y Zambia (162). El estudio incluyó a 3.573 adultos HIV-negativos, de entre 18 y 50 años, que tenían evidencia de infección latente por M. tuberculosis (prueba IGRA positiva).
Los participantes recibieron dos dosis de M72/AS01E o placebo con un intervalo de un mes entre ambas. El punto final primario fue la incidencia de TB pulmonar confirmada por cultivo bacteriológico.
Los resultados iniciales, publicados en el NEJM en octubre de 2018 con un seguimiento promedio de 2,3 años, mostraron que 10 participantes del grupo vacunado desarrollaron TB pulmonar confirmada, comparado con 22 en el grupo placebo. La eficacia de la vacuna fue del 54,0% (intervalo de confianza del 90%: 13,9-75,4; IC del 95%: 2,9-78,2; P=0,04). La incidencia fue de 0,3 casos por 100 persona-años en el grupo vacunado frente a 0,6 en el grupo placebo.
El análisis final, publicado en octubre de 2019 con un seguimiento de tres años, confirmó una eficacia sostenida del 50% (IC del 90%: 12-71). Un total de 13 participantes del grupo vacunado desarrollaron TB activa, comparado con 26 en el grupo placebo. La protección se mantuvo estable a lo largo de los tres años de seguimiento, sin evidencia de disminución de la eficacia con el tiempo.
"Estos resultados son revolucionarios", señaló el doctor Tait durante la presentación de los hallazgos en una conferencia de la OMS. "Por primera vez en más de un siglo, tenemos evidencia sólida de que es posible desarrollar una vacuna que prevenga la enfermedad activa en adultos infectados. Esto podría transformar completamente nuestra estrategia global contra la TB."
Un hito en la durabilidad de la protección
Uno de los aspectos más destacados del estudio fue la persistencia de la protección. Muchas vacunas muestran una disminución significativa de su eficacia en los primeros meses o años posteriores a la administración. M72/AS01E, en cambio, mantuvo su nivel de protección durante los tres años completos de seguimiento del ensayo de fase 2b.
"Lo que más me impresiona es la durabilidad", comentó la doctora Helen Fletcher, profesora de vacunología en la London School of Hygiene & Tropical Medicine, tras la publicación de los resultados. "Muchas vacunas muestran una caída en la eficacia con el tiempo, pero M72/AS01E parece mantener su protección durante al menos tres años. Esto es particularmente importante en regiones donde la reexposición a la bacteria es constante."
Los análisis inmunológicos del ensayo revelaron que la vacuna indujo respuestas de células T CD4+ específicas que se mantuvieron elevadas durante al menos 36 meses. Estas células producían interferón-gamma, TNF-alpha e interleucina-2 —citoquinas clave en la defensa contra M. tuberculosis— y mostraron un perfil de expresión polifuncional que se asoció con una protección más robusta.
El doctor Mark Hatherill, director del Centro de Vacunología de Sudáfrica y coinvestigador del ensayo, explicó la importancia de este hallazgo: "No solo demostramos que la vacuna funciona, sino que funciona de manera sostenida. La inmunidad generada por M72/AS01E no se desvanece rápidamente, lo que sugiere que dos dosis podrían ofrecer protección de largo plazo."
La fase 3: el ensayo definitivo
Con los resultados de fase 2b como base, la fase 3 del ensayo —el paso final antes de una posible aprobación regulatoria— comenzó el 19 de marzo de 2024 en un sitio clínico de la Universidad de Witwatersrand en Johannesburgo, Sudáfrica. El ensayo, registrado como NCT06062238, es patrocinado por el Instituto de Investigación Médica Gates y utiliza la formulación actualizada M72/AS01E-4.
El diseño del estudio es ambicioso: 20.080 participantes adolescentes y adultos serán reclutados en 54 sitios clínicos distribuidos en siete países: Sudáfrica, Kenia, Zambia, Indonesia, Filipinas, Mozambique y un país adicional en Asia. El ensayo incluye tres cohortes: una cohorte IGRA-positiva (personas con infección latente por TB), una cohorte IGRA-negativa y una cohorte de personas que viven con VIH.
"La fase 3 está diseñada para confirmar y ampliar los resultados de la fase 2b en poblaciones más diversas, incluyendo personas con VIH, que son uno de los grupos de mayor riesgo", explicó el doctor Hanekom en la conferencia de lanzamiento del ensayo. "Si los resultados son positivos, M72/AS01E podría convertirse en la primera nueva vacuna contra la TB en más de un siglo."
El ensayo utilizará un diseño impulsado por eventos: la recopilación de datos continuará hasta que se acumulen suficientes casos de TB confirmados por laboratorio para permitir un análisis estadístico concluyente. Los modelos de simulación publicados en Vaccine en 2026 estiman que con 110 eventos confirmados, el diseño tiene potencia estadística para descartar una eficacia inferior al 10% asumiendo una eficacia verdadera del 55%.
El impacto potencial: vidas que podrían salvarse
Los modelos matemáticos desarrollados por investigadores de la OMS y publicados en The Lancet Infectious Diseases estiman que si la vacuna M72/AS01E fuera implementada globalmente con una cobertura del 50% en la población diana —adultos de 18 a 50 años con infección latente por TB en países de alta carga— podría prevenir hasta 90.000 muertes anuales y evitar 500.000 casos nuevos de TB.
"No exagero cuando digo que este es uno de los avances más importantes en salud pública en una década", afirmó el doctor Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la OMS, durante la presentación de los resultados. "La tuberculosis ha matado a más personas que cualquier otro agente infeccioso en la historia de la humanidad. Esta vacuna nos da esperanza real de poner fin a esta epidemia."
El doctor Peter Kilmarx, subdirector del Centro Internacional Fogarty del Instituto Nacional de Salud de Estados Unidos (NIH), reforzó esta visión: "Estamos emocionados de ver el lanzamiento global del ensayo de la vacuna M72/AS01E. Esperamos que sea una herramienta poderosa para la prevención de la TB activa y las muertes a nivel mundial."
Comparación con otros candidatos vacunales
M72/AS01E no es el único candidato vacunal contra la TB en desarrollo, pero sí es el que se encuentra más avanzado en la fase clínica más crítica. El panorama actual incluye varios candidatos en diferentes etapas:
VPM1002, desarrollada por el Instituto Max Planck de Biología Infecciosa en colaboración con la Universidad de Tubinga, es una vacuna recombinante basada en una cepa atenuada de M. bovis BCG modificada genéticamente. Se encuentra en ensayos de fase 3 para la prevención de TB en recién nacidos, y también se está evaluando como refuerzo en adultos. Su ventaja es que podría administrarse en el momento del nacimiento, complementando la protección de la BCG original.
ID93 + GLA-SE, desarrollada por la Universidad de Washington y el Instituto de Investigación del Ejito (IDR), es una vacuna de subunidades que combina cuatro antígenos de M. tuberculosis con un adyuvante sintético. Se encuentra en ensayos de fase 2b y ha mostrado respuestas inmunológicas prometedoras en estudios previos.
H56:IC31, de la farmacéutica Statens Serum Institute (Dinamarca) en colaboración con el Instituto de Investigación de India, combina tres antígenos de M. tuberculosis con el adyuvante IC31. Está en ensayos de fase 2 evaluando su eficacia como refuerzo en personas con infección latente.
MTBVAC, desarrollada por la Universidad de Zaragoza y el Instituto Pasteur, es la única vacuna de bacterias vivas atenuadas de M. tuberculosis en desarrollo clínico. Se encuentra en ensayos de fase 2b y tiene la particularidad de ser la primera vacuna que contiene el patógeno completo atenuado, lo que podría generar una respuesta inmune más completa y diversa.
"M72/AS01E tiene una ventaja de tiempo que ningún otro candidato puede igualar en este momento", señala el doctor Churchyard. "La fase 3 ya está en marcha con 20.000 participantes. Los demás candidatos están años por detrás en el proceso de desarrollo."
Limitaciones: lo que la evidencia aún no resuelve
Como ocurre con todo avance científico, es fundamental comprender las limitaciones de los datos disponibles. La cautela no es pesimismo; es la base de una ciencia rigurosa.
El tamaño muestral de la fase 2b sigue siendo moderado. Con 3.573 participantes y 39 eventos confirmados de TB, el ensayo fue robusto para una fase 2b pero relativamente pequeño para establecer conclusiones definitivas sobre subgrupos. Los intervalos de confianza son amplios (el IC del 95% para la eficacia va del 2,9% al 78,2% en el análisis inicial), lo que refleja la incertidumbre inherente a un número limitado de eventos.
La población estudiada fue específica. El ensayo incluyó exclusivamente adultos HIV-negativos de entre 18 y 50 años con infección latente por TB confirmada por IGRA en tres países africanos. Los resultados no pueden extrapolarse automáticamente a niños, personas mayores, personas con VIH o poblaciones de otras regiones geográficas. La fase 3 aborda parcialmente esta limitación al incluir cohortes de personas con VIH y de diferentes edades, pero los resultados aún no están disponibles.
El seguimiento de tres años, aunque sostenido, es insuficiente para determinar la durabilidad a largo plazo. No se sabe si la protección se mantiene durante cinco, diez o más años. "La TB es una enfermedad que se desarrolla durante décadas", advierte el doctor Nilles. "Necesitamos saber si la vacuna sigue funcionando después de 10 o 15 años, y si la estimulación continua del sistema inmunológico tiene consecuencias no deseadas."
No se evaluó la eficacia en personas con TB activa. La vacuna se diseñó para prevenir la progresión de TB latente a activa, no para tratar la enfermedad ya establecida. Esto limita su impacto directo en las personas que ya están enfermas y necesitan tratamiento antibiótico.
La logística de distribución representa un desafío considerable. La vacuna requiere cadena de frío, lo que complica su implementación en regiones con infraestructura de salud limitada. Aunque GSK ha anunciado que está trabajando en formulaciones que podrían tolerar temperaturas más altas, esto aún está en fase de desarrollo. El costo estimado —entre 5 y 15 dólares por dosis— es significativamente menor que el de tratar un caso de TB activa (500 a 3.000 dólares), pero sigue siendo una carga para países con presupuestos de salud per cápita inferiores a 50 dólares anuales.
No se ha establecido un correlato de protección. No se conoce con certeza qué marcador inmunológico específico predice que una persona vacunada estará protegida. Los análisis de correlatos de la fase 2b están en curso, y los resultados podrían acelerar el diseño de ensayos futuros y facilitar la evaluación de candidatos alternativos.
La perspectiva de los pacientes y sus familias
Detrás de cada estadística hay personas reales. En Sudáfrica, donde se realizaron la mayoría de los sitios del ensayo, 26.000 personas contraen TB cada año —una tasa de 440 casos por cada 100.000 habitantes—. Las comunidades más afectadas son los barrios periurbanos de Johannesburgo, Ciudad del Cabo y Durban, donde el hacinamiento, la pobreza y la prevalencia de VIH crean las condiciones ideales para la transmisión.
Nomvula Dlamini, una enfermera de 34 años del Hospital Chris Hani Baragwanath en Soweto, perdió a su hermano menor por TB en 2021. "Él tenía 28 años y estaba sano. Empezó con tos, luego camea sangre, y en tres meses ya no estaba", relata. "Cuando escuché sobre esta vacuna, lo primero que pensé fue en él. Si hubiera existido entonces, quizás todavía estaría aquí."
Las historias como la de Nomvula son comunes en las comunidades donde se realizaron los ensayos. La tuberculosis no solo destruye cuerpos; destruye familias, comunidades y economías. Un adulto con TB activa pierde en promedio cuatro meses de trabajo, lo que puede significar la diferencia entre alimentar a una familia y la pobreza extrema.
"Para las familias que viven en zonas de alta carga de TB, una vacuna no es solo ciencia; es esperanza concreta", comenta la doctora Lee Fairlie, investigadora principal del ensayo de fase 3 en Sudáfrica. "Ver que nuestros pacientes participan activamente en un ensayo que podría proteger a sus hijos y nietos es profundamente significativo."
Qué dicen los expertos: opiniones con matices
La respuesta de la comunidad científica ha sido predominantemente positiva, aunque con matices de cautela que reflejan la complejidad del tema.
"Estos resultados son emocionantes y representan un avance real, pero debemos ser cautelosos", comentó el doctor Eric Nilles, especialista en enfermedades infecciosas de la Universidad de Washington. "Necesitamos los datos de la fase 3 antes de sacar conclusiones definitivas sobre la eficacia y la seguridad a largo plazo."
El doctor Alexander Schmidt, director del programa de vacunas del Gates MRI, fue más específico sobre los desafíos metodológicos: "El diseño de la fase 3 es innovador. Al utilizar un enfoque impulsado por eventos y incluir cohortes de personas con VIH, estamos abordando directamente las limitaciones de la fase 2b. Pero el camino desde un resultado positivo hasta una aprobación regulatoria es largo y está plagado de obstáculos."
La doctora Fletcher añadió una perspectiva sobre la equidad: "Incluso si la vacuna funciona perfectamente en la fase 3, ¿quién tendrá acceso a ella? Los países que más necesitan esta vacuna son precisamente los que menos capacidad tienen para pagarla. Necesitamos un plan de implementación que garantice la equidad desde el principio."
¿Qué sigue para M72/AS01E?
El ensayo de fase 3 está programado para completar el reclutamiento a lo largo de 2025 y 2026, con resultados preliminares esperados hacia 2028-2029. Si los datos son positivos, la vacuna podría solicitar aprobación de emergencia ante la OMS y agencias regulatorias nacionales hacia 2030, con disponibilidad para distribución general hacia 2032.
Mientras tanto, el Gates MRI está explorando formulaciones de refuerzo y combinaciones con otros candidatos vacunales. La combinación de M72/AS01E con VPM1002, por ejemplo, podría ofrecer una protección que aborde diferentes etapas de la infección: prevención de la progresión de latente a activa (M72/AS01E) y refuerzo de la inmunidad en recién nacidos (VPM1002).
El compromiso de la comunidad internacional es significativo. El mecanismo de aceleración de vacunas contra la TB de la OMS, anunciado por el director general Ghebreyesus en el Foro Económico Mundial de enero de 2023, coordina actualmente 17 candidatos vacunales en desarrollo clínico, incluyendo M72/AS01E como el más avanzado.
"La lucha contra la tuberculosis es una carrera de fondo, no un sprint", concluyó el doctor Churchyard. "Pero por primera vez en mucho tiempo, los corredores tienen un calzado que promete hacerles llegar a la meta más rápido."
"Esta vacuna no solo salvará vidas. Cambiará la forma en que el mundo enfrenta una de sus enfermedades más antiguas y persistentes." — Dr. Gavin Churchyard, Centro de Investigación Clínica de Sudáfrica
Conclusión
La vacuna M72/AS01E representa un punto de inflexión en la lucha global contra la tuberculosis. Los resultados del ensayo de fase 2b —50% de eficacia sostenida durante tres años en adultos con infección latente— ofrecen una base sólida para la esperanza, y la fase 3 con 20.080 participantes en siete países está en marcha. Aún quedan años de desarrollo, pruebas y desafíos logísticos antes de su implementación masiva, pero en un mundo donde la TB sigue matando a más de un millón de personas al año, cada avance cuenta.
La tuberculosis ha acompañado a la humanidad desde los albores de la civilización. Restos momificados de hace 4.000 años muestran las cicatrices características de la enfermedad en sus pulmones. Durante milenios, la TB fue simplemente parte de la condición humana, una sentencia de muerte contra la que no había respuesta. Hoy, por primera vez, tenemos una herramienta que podría romper ese ciclo.
El camino es largo, pero la dirección es clara. Y en la historia de la medicina, pocas carreras han sido tan importantes como esta.
Fuentes verificadas
- Tait DR, et al. "Final Analysis of a Trial of M72/AS01E Vaccine to Prevent Tuberculosis". The New England Journal of Medicine. 2019. DOI: 10.1056/NEJMoa1909953
- Tait DR, et al. "Phase 2b Controlled Trial of M72/AS01E Vaccine to Prevent Tuberculosis". The New England Journal of Medicine. 2018. DOI: 10.1056/NEJMoa1803484
- Dagnew AF, et al. "Design and feasibility considerations for a phase 3 efficacy trial of the M72/AS01E-4 tuberculosis vaccine". Vaccine. 2026. DOI: 10.1016/j.vaccine.2026.128690
- World Health Organization. "Investigational vaccine candidate M72/AS01E: Q&A". OMS. 2024. who.int
- Gates Medical Research Institute. "Study to Assess Efficacy and Safety of M72/AS01E-4 Mtb Vaccine (NCT06062238)". ClinicalTrials.gov. 2024. clinicaltrials.gov
- World Health Organization. "Global Tuberculosis Report 2025". Ginebra: OMS; 2025.
- Wellcome Trust. "Late-stage trial for tuberculosis vaccine candidate underway in South Africa". 19 marzo 2024. wellcome.org
- Fogarty International Center / NIH. "Ambitious clinical trial could bring first TB vaccine in a century". fic.nih.gov
Última actualización: 10 de julio de 2026
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