¡La cura del VIH al alcance: El ARNm obliga al virus a salir de su escondite tras 40 años de batalla!


Un hallazgo pionero del Instituto Peter Doherty abre la puerta a una posible cura funcional, al lograr que el VIH salga de su escondite celular por primera vez

Por Luis Casas | Ciencia y Salud | 17 de octubre de 2025

Durante más de cuatro décadas, el VIH ha sido un enemigo silencioso, capaz de ocultarse en las profundidades del sistema inmunitario. Hoy, un equipo de investigadores australianos ha logrado lo que parecía imposible: obligar al virus a salir de su escondite. Utilizando la misma tecnología de ARNm que impulsó las vacunas contra el COVID-19, científicos del Instituto Peter Doherty para Infección e Inmunidad (Melbourne) han demostrado por primera vez que es posible “despertar” al VIH latente dentro de las células humanas.
El avance, publicado en Nature Communications, podría transformar la lucha global contra el sida y allanar el camino hacia una cura funcional.


Rompiendo el silencio viral

El VIH ha resistido cada intento de erradicación gracias a su capacidad de permanecer en estado latente dentro de las células CD4+, un tipo de glóbulo blanco esencial para la defensa inmunitaria. Allí se esconde, invisible a los antirretrovirales y al propio sistema inmune.
Esa “reserva viral” es el gran obstáculo para la cura: los tratamientos actuales logran controlar la infección, pero no eliminarla.

El equipo liderado por la Dra. Paula Cevaal desarrolló una técnica basada en nanopartículas lipídicas (LNP), una especie de cápsulas de grasa que transportan fragmentos de ARN mensajero (ARNm) hacia las células en reposo, donde el VIH suele esconderse.
El ARNm lleva instrucciones específicas que “reactivan” al virus dormido, haciéndolo visible.

“Antes se pensaba que era imposible administrar ARNm a este tipo de glóbulo blanco”, explicó Cevaal a The Guardian. “Pero logramos rediseñar las nanopartículas para que fueran absorbidas por las células CD4+ en latencia”.


Del laboratorio al descubrimiento

El estudio, titulado Efficient mRNA delivery to resting T cells to reverse HIV latency, probó la técnica en células donadas por pacientes con VIH.
Los resultados sorprendieron incluso al propio equipo: las LNP-X —la nueva versión de las nanopartículas— lograron una penetración celular sin precedentes y reactivaron el virus en múltiples pruebas in vitro.

“Cuando vimos los datos, pensamos que había un error”, recordó Cevaal. “Pero los repetimos una y otra vez, con los mismos resultados. Era real”.

Durante los ensayos, las células infectadas fueron “despertadas” sin sufrir daños, un equilibrio difícil de alcanzar en terapias experimentales.
Los investigadores califican el logro como el paso más prometedor hasta ahora hacia la erradicación total del virus.


De la visibilidad a la eliminación

Los expertos advierten que el hallazgo no equivale aún a una cura. “Hacer visible el virus es apenas el primer paso”, matiza Cevaal. “El siguiente desafío es eliminarlo definitivamente”.
Esto requerirá combinar el método con inmunoterapias o con nuevos inhibidores de la latencia que estimulen al sistema inmunitario a destruir las células infectadas.

El estudio se encuentra en fase preclínica: los siguientes pasos incluirán pruebas en modelos animales para evaluar toxicidad y eficacia in vivo, y posteriormente ensayos clínicos en humanos.
La buena noticia es que la tecnología de ARNm ya ha demostrado su seguridad en miles de millones de dosis durante la pandemia, lo que podría acelerar su transición a ensayos de fase I.


Una carrera de 40 años hacia la cura

Desde su identificación en 1983, el VIH ha desafiado a generaciones de científicos. Aunque la terapia antirretroviral (TAR) introducida en los años 90 transformó el sida en una enfermedad crónica controlable, la erradicación ha permanecido fuera de alcance.
Casos excepcionales como el “Paciente de Berlín” (2008) o el “Paciente de Londres” (2019) —curados tras trasplantes de médula ósea— demostraron que la cura es posible, pero no replicable a gran escala.
El nuevo enfoque del Doherty Institute podría cambiar ese paradigma: no sustituir las células infectadas, sino hacer que revelen su infección para ser eliminadas selectivamente.


Reacciones globales: optimismo con cautela

El hallazgo ha generado entusiasmo en la comunidad científica.

“Este podría ser un auténtico game changer”, tuiteó la anatomista británica Alice Roberts.
“Passo inédito para cura do HIV”, celebró el infectólogo brasileño Vinícius Borges en redes.
Desde EE.UU., el Dr. Anthony Fauci calificó el avance como “un paso crítico hacia una cura funcional del VIH”.
La Fundación amfAR coincidió en que la estrategia ataca directamente “el talón de Aquiles de la infección: la latencia”.


Más allá del laboratorio: ciencia, ética y equidad

El VIH sigue afectando a más de 39,9 millones de personas en el mundo, el 67 % en África subsahariana.
Cada minuto, una persona muere por causas relacionadas con el virus.
Por eso, este avance no solo plantea un desafío biológico, sino también ético: ¿cómo garantizar el acceso equitativo a una posible cura?
Organismos como ONUSIDA instan a que los ensayos incluyan poblaciones diversas y que la tecnología se comparta globalmente.


Un horizonte alcanzable

El trabajo del Instituto Doherty representa más que un éxito experimental: es una señal de esperanza tangible.
Demuestra que la ciencia, cuando combina innovación tecnológica y perseverancia, puede doblegar incluso a los virus más esquivos.

“Esperamos que esta tecnología sea una nueva vía hacia la cura del VIH”, concluye Cevaal.
“Quizás el primer paso para cerrar definitivamente una de las heridas más largas de la historia médica moderna”.


Fuentes: Nature Communications (2025); Instituto Peter Doherty; The Guardian; ONUSIDA; amfAR; HIV.gov.
Edición: Vida Sana / Redacción Ciencia.
Fecha: Octubre de 2025.

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