Robots humanoides realizan cirugía por primera vez en animales vivos: el estudio que cambia la medicina

Cirugía del futuro: robots humanoides operan por primera vez en animales vivos

Un estudio publicado en 'Nature' demuestra que robots de 27 kilogramos pueden realizar cirugías complejas con precisión comparable a los sistemas robóticos especializados, abriendo una nueva era para la telecirugía global

Por el equipo editorial de MasterNews | 9 de julio de 2026

La imagen de un robot con forma humana sosteniendo un bisturí ha sido durante décadas el emblema de la ciencia ficción médica. Desde el clásico Viaje a las Estrellas hasta las distopías contemporáneas, la idea de que una máquina antropomórfica pudiese intervenir quirúrgicamente en un cuerpo humano parecía confinada al ámbito de la especulación. El 8 de julio de 2026, esa frontera se desdibujó para siempre.

Un equipo de ingenieros y cirujanos de la Universidad de California en San Diego (UCSD) publicó en la revista Nature los resultados del primer estudio de viabilidad in vivo de robots humanoides teleoperados en cirugía laparoscópica. Los robots —unidades Unitree G1 modificadas, apodadas "Surgie"— miden 1,5 metros de altura, pesan apenas 27 kilogramos y lograron completar dos colecistectomías (extirpación de vesícula biliar) en cerdos vivos con niveles de precisión que los investigadores califican como "alentadores y clínicamente relevantes".

El nacimiento de una idea

El estudio, liderado por los doctores Michael Yip (ingeniería eléctrica y computación) y Shanglei Liu (cirugía), ambos de UCSD, nació de una constatación incómoda: pese a los avances en robótica quirúrgica, más de 5.000 millones de personas en el mundo carecen de acceso a cirugías seguras y asequibles, según datos de la Comisión de Cirugía Global de The Lancet.

"Los sistemas robóticos actuales, como el da Vinci, son extraordinarios pero pesan 816 kilogramos, requieren salas de operaciones especialmente diseñadas y cuestan entre 1,5 y 2,5 millones de dólares", explica el doctor Liu en una entrevista telefónica desde San Diego. "Queríamos responder una pregunta simple: ¿puede un robot que cabe en una caja y pesa lo mismo que un equipaje facturable hacer el mismo trabajo?"

Dos escenarios, dos cirugías, un solo objetivo

El equipo diseñó dos escenarios quirúrgicos diferentes para evaluar las capacidades del sistema. En el primero, un robot humanoide trabajó junto a un cirujano humano que actuaba como asistente en la mesa de operaciones —lo que denominaron equipo humano-robot—. En el segundo, dos robots humanoides operaron de forma coordinada sin asistencia humana directa en el campo quirúrgico, en una configuración robot-robot.

Ambos escenarios implicaban la realización de una colecistectomía laparoscópica, un procedimiento que consiste en extirpar la vesícula biliar mediante pequeñas incisiones. Es la cirugía de elección para la colelitiasis sintomática, una condición que afecta al 10-15% de la población adulta en países occidentales.

Precisión quirúrgica: los números hablan

Los resultados de las pruebas de banco y los estudios en animales vivos mostraron que los robots humanoides alcanzaron niveles de precisión comparables a los del sistema da Vinci en tareas laparoscópicas fundamentales: sutura, disección de tejidos, manipulación de agujas y control de la cámara endoscópica.

En las pruebas de laboratorio seco, cirujanos con diferentes niveles de experiencia completaron tareas estandarizadas como el traslado de anillos, la sutura de precisión y la disección de estructuras simuladas. El tiempo de finalización y la calidad del resultado fueron similares entre el sistema humanoide y el da Vinci, con diferencias que no alcanzaron significación estadística.

Sin embargo, las cirugías en animales vivos revelaron desafíos importantes. Los robots requirieron recalibraciones múltiples durante los procedimientos, lo que prolongó la duración total de la operación. Donde un da Vinci completa una colecistectomía en 30-45 minutos, los robots humanoides necesitaron considerablemente más tiempo. Los investigadores son rápidos en contextualizar este dato: "La primera cirugía robótica laparoscópica con el sistema da Vinci tomó seis horas; hoy se realiza en 30 minutos. La curva de aprendizaje y la evolución tecnológica son parte del proceso", señala el doctor Liu.

La latencia de la señal en la teleoperación, la limitada envergadura de los brazos robóticos del G1 (que tienen un alcance máximo de unos 60 centímetros) y la ausencia de retroalimentación háptica fueron identificados como los tres cuellos de botella técnicos principales.

El contexto: una breve historia de la cirugía robótica

Para entender la magnitud de este avance, vale la pena repasar cómo llegamos hasta aquí. En 1985, el robot industrial PUMA 560 fue utilizado para realizar una biopsia cerebral guiada por tomografía computarizada. En 1994, el proyecto AESOP (Automated Endoscopic System for Optimal Positioning) permitió el control por voz de un brazo robótico para sostener una cámara endoscópica. En 1997, los cirujanos belgas Himpens y Cadière realizaron la primera colecistectomía robótica utilizando el sistema Mona, un prototipo temprano de Intuitive Surgical. En 2000, la FDA aprobó el sistema da Vinci para procedimientos laparoscópicos generales.

Desde entonces, el da Vinci ha pasado por cinco generaciones (Standard, S, Si, Xi y Da Vinci 5 en 2025), acumulando más de 10 millones de procedimientos globales. Pero el sistema tiene limitaciones inherentes: 816 kg de peso, costo prohibitivo, necesidad de salas adaptadas y monopolio durante más de dos décadas. Hoy, competidores como Versius (CMR Surgical), Hugo (Medtronic), Toumai (MicroPort) y Edge están entrando al mercado, pero todos siguen el paradigma de brazos montados en una estación fija. El enfoque humanoide representa un cambio de paradigma radical.

¿Por qué un robot humanoide?

La pregunta que muchos se hacen es: ¿por qué complicarse la vida con un robot con piernas, brazos y torso cuando un brazo robótico fijo hace el trabajo? La respuesta tiene múltiples capas. El entorno quirúrgico está diseñado para humanos: puertas, pasillos, mesas de operaciones, instrumentos. Un robot con forma humana puede navegar ese entorno sin necesidad de modificar la infraestructura. Puede caminar hasta la mesa de operaciones, ajustar su posición, alcanzar instrumentos en estantes diseñados para manos humanas.

"Una de las visiones que tenemos es la del asistente quirúrgico autónomo", explica Michael Yip. "Muchas comunidades carecen de personal suficiente en sus equipos quirúrgicos. Nuestro objetivo es un quirófano del futuro donde robots humanoides y humanos trabajen codo con codo como un equipo integrado, tanto en hospitales tradicionales como en escenarios de medicina de campo".

El mercado global de la cirugía robótica

El mercado de la cirugía robótica estaba valorado en aproximadamente 6.500 millones de dólares en 2023 y se proyecta que alcance los 20.000 millones para 2030. Sin embargo, la distribución geográfica es profundamente desigual. Estados Unidos concentra más del 60% de los robots quirúrgicos del mundo. En África subsahariana, hay menos de un robot quirúrgico por cada 10 millones de habitantes. "La robótica humanoide tiene el potencial de democratizar el acceso a la cirugía de precisión", afirma Yip.

Limitaciones técnicas

  • Latencia de teleoperación: El tiempo de respuesta entre el movimiento del cirujano y la ejecución del robot es aún alto para procedimientos que requieren reflejos milimétricos.
  • Recalibración frecuente: Los robots necesitaron ser recalibrados durante las cirugías debido a deriva en los sensores de posición.
  • Retroalimentación háptica: La ausencia de cualquier tipo de retroalimentación de fuerza fue señalada como una limitación significativa.
  • Envergadura limitada: Los brazos del G1 restringen los tipos de procedimientos que pueden realizar.

El futuro de la telecirugía

"El potencial a largo plazo es extraordinario", señala el doctor Liu. "Imagine un cirujano experto en Nueva York operando a un paciente en una zona rural de Kenia a través de un robot humanoide. O robots trabajando en equipo en un hospital de campaña después de un terremoto".

"Este es solo el primer paso. Hemos demostrado que es posible. Ahora tenemos que hacerlo fiable, asequible y seguro." — Dr. Michael Yip, UCSD

Conclusión

El estudio publicado en Nature marca un momento histórico. La pregunta ya no es si los robots humanoides pueden realizar cirugía, sino cuándo y con qué nivel de confiabilidad. La cirugía robótica está a punto de dar su salto más audaz y lo hará con piernas, brazos y una silueta sorprendentemente humana.


Referencias

  • Liang Z, et al. "In vivo feasibility study of humanoid robots in surgery". Nature. 2026. DOI: 10.1038/s41586-026-10796-x
  • UC San Diego. "Surgeons Use Teleoperated Humanoid Robots to Perform Live Surgery – a World First". 8 jul 2026.
  • Humanoid Surgeon Project: humanoid-surgeon.github.io

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