Investigadores han desarrollado MenstruAI, las toallas sanitarias que detecta cáncer y endometriosis.

La prometedora tecnología requiere estudios adicionales reconociendo la variabilidad biológica de la sangre menstrual.

En un avance que podría revolucionar la forma en que las mujeres monitorean su salud diaria, investigadores de la ETH de Zúrich han presentado MenstruAI, una tecnología pionera que convierte las toallas sanitarias en herramientas diagnósticas capaces de detectar biomarcadores en la sangre menstrual. Este desarrollo, publicado el 27 de mayo de 2025 en la revista Advanced Science, promete un método simple, no invasivo y accesible para identificar indicadores tempranos de enfermedades, desde inflamaciones generales hasta cánceres y endometriosis.

Más de 1.800 millones de personas en el mundo menstrúan cada mes, pero la sangre menstrual ha sido históricamente ignorada en la medicina convencional. "Esto refleja una falta sistémica de interés en la salud de la mujer", explica Lucas Dosnon, primer autor del estudio y estudiante de doctorado en el grupo de Inge Herrmann, profesora asociada en la Universidad de Zúrich, el Hospital Universitario Balgrist, Empa y la ETH de Zúrich. "Hasta ahora, la sangre menstrual se consideraba un desperdicio. Estamos demostrando que es una valiosa fuente de información".

La sangre menstrual contiene cientos de proteínas, muchas de las cuales correlacionan con sus concentraciones en la sangre venosa. Enfermedades como tumores, cáncer de ovario o endometriosis elevan ciertos biomarcadores proteicos, que MenstruAI puede detectar directamente en la toalla sanitaria sin necesidad de laboratorios o equipos especializados.

Cómo Funciona MenstruAI

MenstruAI integra una tira reactiva basada en papel dentro de una toalla sanitaria convencional. Al entrar en contacto con la sangre menstrual, los anticuerpos en la tira generan cambios de color que indican la presencia y concentración de biomarcadores específicos. Un compartimento de silicona flexible controla el volumen de sangre para evitar errores. Los usuarios pueden interpretar los resultados visualmente o capturar una foto con su teléfono para un análisis preciso vía una aplicación con aprendizaje automático.

Biomarcadores Detectados y Aplicaciones

El prototipo se centra en tres biomarcadores clave: la proteína C reactiva (PCR) para inflamación general, el antígeno carcinoembrionario (CEA) como marcador de cánceres, y el CA-125, asociado a endometriosis y cáncer de ovario. Estos correlacionan con niveles en sangre venosa, convirtiendo la sangre menstrual —tradicionalmente desechada— en una fuente valiosa de datos. Futuros desarrollos podrían incluir más biomarcadores para monitorear aspectos como diabetes o infecciones.

Implicaciones para la Salud Femenina

Esta innovación busca democratizar el monitoreo de salud, especialmente en regiones con acceso limitado a servicios médicos. No sustituye diagnósticos profesionales, sino que actúa como alerta temprana. Investigadores destacan que refleja un cambio hacia una atención sanitaria más equitativa, combatiendo el estigma menstrual y la subrepresentación de la salud de las mujeres en la investigación médica.

Para más detalles, consulte el estudio publicado en Advanced Science👇:

Los usuarios simplemente usan la toalla como de costumbre, toman una foto del área de prueba con su smartphone y la analizan mediante una aplicación basada en aprendizaje automático. "La app reconoce diferencias sutiles en la cantidad de proteínas y hace que el resultado sea objetivamente medible", detalla Dosnon. El prototipo incluye puntos de control para cada biomarcador, asegurando precisión.

Inicialmente, el sistema se enfoca en tres biomarcadores: la proteína C reactiva (PCR), un indicador de inflamación; el CEA, elevado en diversos cánceres; y el CA-125, asociado a endometriosis y cáncer de ovario. Los investigadores ya exploran más proteínas para expandir su utilidad, potencialmente abarcando aspectos como diabetes (mediante HbA1c), infecciones de transmisión sexual o incluso HPV.

Tras un estudio de viabilidad con voluntarios, el equipo planea un ensayo de campo con más de 100 participantes para evaluar su rendimiento en la vida real, comparándolo con métodos de laboratorio estándar. Deben considerar la diversidad biológica de la sangre menstrual, que varía por día del ciclo e individuo. "Esta heterogeneidad debe registrarse y analizarse para una validación clínica sólida", señala Herrmann.

Además, se abordan requisitos regulatorios, como la biocompatibilidad de los materiales —considerados seguros— y la colaboración con expertos en diseño de la Universidad de las Artes de Zúrich (ZHdK) para minimizar barreras psicológicas. "Se trata de diseñar la tecnología de manera que sea técnica y socialmente aceptable", enfatiza Herrmann.

MenstruAI destaca por su bajo costo —menos de un dólar por unidad— y su operación sin electrónica, alineándose con los criterios ASSURED de la OMS para diagnósticos en puntos de atención: asequible, sensible, específico, amigable para el usuario, robusto y libre de equipo. Esto lo hace ideal para regiones con infraestructura sanitaria limitada, donde podría habilitar detecciones poblacionales.

No obstante, los desarrolladores insisten en que no reemplaza el consejo médico. "MenstruAI puede servir como sistema de alerta temprana: los usuarios buscan atención profesional ante valores anormales", aclara Dosnon. Permite rastrear la salud a largo plazo y entender cambios, fomentando una medicina preventiva más inclusiva.

Este proyecto trasciende lo técnico, desafiando estigmas arraigados. "Cuando hablamos de atención sanitaria, no podemos simplemente eliminar a la mitad de la humanidad", subraya Herrmann. Los investigadores se sorprendieron por reacciones negativas en círculos académicos, donde el tema aún se ve como "nauseabundo" o impráctico. Sin embargo, Dosnon defiende: "Se necesitan proyectos valientes para romper patrones y asegurar que la salud de las mujeres ocupe el lugar que merece".

Validaciones en suero humano, sangre completa y muestras menstruales de 10 voluntarias mostraron bajo coeficiente de variación (menos del 10%) y rangos de detección precisos: 0-500 ng/mL para CEA (límite de detección 0.85 ng/mL), 0-1000 U/mL para CA-125 (2.57 U/mL) y 0-500 µg/mL para PCR (0.15 µg/mL). La app, con algoritmos como YOLOv8 y redes neuronales convolucionales, alcanza precisiones superiores al 90%.

Innovaciones relacionadas, como FlowPad para hormonas y ETS, indican una tendencia creciente en diagnósticos menstruales. Recepción pública ha sido positiva, con discusiones en redes destacando su potencial para destigmatizar la menstruación y promover equidad.

Desafíos pendientes incluyen la variabilidad menstrual y barreras regulatorias. Colaboraciones con ZHdK buscan refinar la experiencia del usuario.

En resumen, MenstruAI no solo ofrece una herramienta práctica para el seguimiento diario, sino que cuestiona sesgos en la investigación médica, pavimentando el camino hacia una salud más equitativa.

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